Los chicos de mi vida
Cada vez que estoy ociosa me da por clasificar un poco las cosas que me suceden o las personas que han pasado por mi vida. Está clarísimo que respondo a un patrón determinado de tío (morenos con perilla y desequilibrados emocionales, buscados y seleccionados de manera inconsciente) pero dentro de ese patrón siempre hay una serie de subcategorías:
- El pasota:
Esta versión la hemos tenido todas, te gusta porque no te hace ni puñetero el caso. Una vez te dio un par de besos, quedasteis para un café, le robaste un pico en su portal… pero de ahí no pasado la cosa. Suelen ser guapos y raros, combinación de lo más atractiva.
- El ideal:
Guapo, inteligente, divertido y estupendo. Lo vuestro fue estupendísimo mientras duró, y ahora cada vez que le ves piensas que cada día está más guapo y que no te importaría hacerle algún que otro favor. Te callas, eso si, pero lo piensas de manera sospechosamente habitual ¿será la primavera?
- El loco trastornado:
Te liaste con él porque te pilló en un renuncio. Volviste a quedar con él para darle una oportunidad. Corta de reflejos, hubo incluso alguna tercera o cuarta cita, pero ya dijiste: qué va, no me gusta nada de nada. Y decidiste pasar. Este hecho le duele tanto en el ego a este espécimen que empieza una carrera de acoso y derribo en la que, gracias al cielo, tú eres más rápida. Sayonara, baby.
- El raruno inestable:
Te gusta porque sabe decirte todas esas mariconadas que quieres oír sin resultar empalagoso ni cursi. Te gusta porque está bueno y porque tiene un puntito misterioso que no acabas de pillar. Te gusta porque se vuelca contigo cada vez que os veis y te da los besos más tiernos a la par que apasionados que te han dado en los últimos tiempos. ¿Problema? No quiere nada serio/su ex le dejó hecho polvo y no quiere saber nada de las mujeres/le gustas pero tiene miedo/no está pasando un buen momento… la excusas son variadas, pero suelen ir por el mismo camino. Miedo. Te acabas encoñando y pasándolo de todo menos bien.
- El egoísta:
Versión cañera del raruno inestable. Sufrió en algún momento de su vida y tú vas a pasar a formar parte de su colección de amigas con derecho a roce y con el corazón destrozado. Te hace ver las estrellas cada vez que estáis juntos, te promete el oro y el moro y de pronto un día, cuando tienes la guardia bajada… te deja. Te deja por otra/por nadie/por que sí. Hay distintas versiones. Lo único que sabe mirarse es su ombligo, y quererte a ti requiere darse cuenta que hay otras personas en el mundo. Dolor impensable. Se ruega huyan de este espécimen antes de de que sea tarde… ¿imposible, verdad?